Periodismo, verdad o postverdad

Carl Bernstein y Bob Woodward, los dos periodistas que sacaron a la luz el Watergate para el Washington Post hace 45 años, fueron los protagonistas de la cena de corresponsales de la Casa Blanca.  Son historia viva del periodismo, del bueno y, dijeron cosas que deberían ser mandamientos de obligado cumplimiento en las facultades de periodismo

Hablar de Bernstein y Woodward es hablar de periodistas en estado puro. De periodismo para informar y no para derrocar. Periodismo que cuenta cosas y no solo las que interesa a los protagonistas. Periodismo  que desvela todo, hasta lo que no quieren que se sepa. Es periodismo de interés público y no de interés del grupo político o  empresarial protagonista de los hechos. Son periodistas sujetos sólo a los hechos que contaban y contrastaban trebajando las fuentes (palabra mágica en la profesión), seleccionando la verdad entre todas las versiones contrastadas (otra palabra mágica) para no contar la verdad interesada (o postverdad) del Medio, del gobierno o del empresario de turno.

Pero, dónde se encuentra la verdad? Woodward lo desvela: “La verdad está, sobre todo, en el contexto y los matices. Para conseguirla, hay que cultivar las fuentes, volver a ellas una y otra vez, no prejuzgar a nadie por su ideología, publicar sólo lo probado… y entender que somos sólo reporteros, no jueces ni legisladores”.  Buscando la verdad encontró el periodismo.

En la era de la postverdad y las tertulias de los sabelotodos portadores de la verdad suprema. Bernstein defendió ese método de trabajo y alertó a los profesionales que tienen que trabajar con un político como Trump en la casa blanca: “el secretismo del gobierno siempre ha sido el enemigo de la prensa, pero cuando se juntan secretismo y mentiras, el desafío es colosal. Hay que seguir la pista del dinero, sí, pero también la de las mentiras”.

Woodward explicó, paso a paso, el proceso que siguieron en el Watergate: primero el chivatazo con la lista de los empleados en la campaña de Nixon y luego la perseverancia para  entrevistar a los que aparecían hasta conseguir testimonios de interés. “Los responsables del Post nos hicieron el impagable regalo de dejarnos el tiempo necesario para investigar cada pista, a cada persona que pudiera saber algo, por insignificante que pareciese”.

Esto hoy es una entelequia. Todo va demasiado deprisa. La noticia nace y muere en horas. Nada se contrasta. Las filtraciones se analizan en tiempo real, tal y como se producen, sin contrastar. Y eL periodista que es, o era, un contador de historias  ahora va de juez, instruyendo y condenando en las tertulias.

Hoy este periodismo es minoritario. Manda el corta y pega, la imposición de verdades absolutas, el periodismo al servicio de un partido o un proyecto. Hoy se imponen los tertulianos gritones, que saben más que nadie, que menosprecian ideas con millones de votantes. Que reparten carnets de tontos en función de si eres de los suyos.  Que quieren poner y quitar gobiernos por la fuerza de sus gritos, no de los hechos. Da igual que los hechos lo rebatan. Dice Woodward que “la verdad está, sobre todo, en el contexto y los matices” y estos ahora se ignora porque se impone una ley: ‘que la verdad no te arruine un buen titular’ y, así nos va. A los ciudadanos y a los periodistas. Perdemos todos.

El PSOE tiene un problema… Y no se llama Pedro Sánchez.

La coherencia está sobrevalorada. Si se analiza con perspectiva y tirando de hemeroteca la coherencia, como la palabra dimisión o retirada, no forma parte de la política o del político. Esta entrevista es la prueba del 9. Cada pregunta es un test de coherencia, y cada respuesta una incoherencia.

– Bono vuelve a pedir credibilidad sobre su criterio político. Pero, en aras de la coherencia, sus respuestas lo ponen difícil. ¿Cuándo llevaba razón Bono, antes cuando apoyaba a Pedro Sánchez, o ahora que le llama bluf? Dice que, Susana Díaz es de los suyo y me pregunto: ¿Cómo, quién, por qué, con qué criterio se reparte el carné de los ‘nuestros’? Por qué ‘gana o pierda’ a unos se les perdona todo y a otros no?.

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– Bono dice que, ‘Codo con codo no quiero ir con Podemos ni a misa’ pero, fue el primero en cenar con ellos, invitarlos a su casa, y felicitarse por el acuerdo de Emiliano García Page. Por cierto la noche electoral, con los datos frescos y el PSOE como segundo, se daba por hecho el pacto de gobierno con Podemos. Coherencia?. Esta sobrevalorada.

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– Bono dice que , ‘Sólo desde la impostura se puede pretender gobernar con 85 diputados’. Y con 15, sí?  Con la Ley electoral en la mano Pedro Sánchez podía gobernar como lo hace Emiliano García Page. Con pactos. En este punto no fue posible por culpa de Podemos, que antes de pactar ya formó gobierno, y por los barones socialistas y exilustres como él que quisieron ‘tutelar’ y ‘condicionar’ el posible pacto.

– Dice que, Sánchez Castejon le ‘ha dado gusto al PP’ pero fue Zapatero quién pactó, con nocturnidad y alevosía, la reforma constitucional y es la candidata que él propone quién promovió la abstención que hizo presidente a Rajoy. La coherencia vuelve a estar sobrevalorada.

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-Y, cómo se explicar, coherentemente, que una secretaría regional tenga más autonomía para pactar que la secretaria federal?. García Page lo hizo; Susana Díaz lo hizo, Javier Fernández, Fernández Vara, … también. Ni un solo barón o baronesa tiene mayoría suficiente para gobernar sin pactos. Humildad es otra característica que no tienen los políticos y menos los ex que tuvieron gloriosas victorias. Sus tiempos no son estos tiempos y, harían bien en aceptarlos antes de convertirse en abuelos cebolletas que no convencen ni a los de su generación.

Sobre coherencia se escribe mucho y se tiene poca. Y me pregunto. ¿Con quién ha de tenerse coherencia en una democracia? ¿Una promesa electoral es solo para ganar votos o para cumplirla?  Somos de La Mancha, una tierra que sella contratos con un apretón de manos o una palabra dada. El PSOE tiene un problema … Y no se llama Pedro Sánchez.  Se llama coherencia, credibilidad, congruencia, lealtad, y compromiso. Los santones del PSOE con esta herida abierta deberían poner tiritas y no infectar la herida. Tender puentes y no romperlos. Hoy Bono los ha roto. Por qué. Da por sentado que solo si gana Susana Díaz el partido se coserá pero esta entrevista demuestra que coser no es lo que se busca porque no oculta su deseo: expulsar.

que quede claro que insultar esta fuera de lugar pero, … también está sobrevalorado.

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http://www.elespanol.com/espana/20170518/216978303_0.html

Nunca pasa nada, hasta hoy 

Aquí nunca pasa nada. Pero mira por donde hoy, ha pasado algo. Podemos anuncia una moción de censura y Pedro Sánchez pide la dimisión de Mariano Rajoy. La Moción de censura y la dimisión son salvas políticas al aire. Está claro pero hacen ruido y retratan a todos: el PP, estará más unido que nunca en su infortunio y desvergüenza. Se permiten el lujo de reírse de los españoles y, no pasa nada. Hasta reconocen que sabían de los trapicheos y cuenta, en Suiza, de Ignacio González y, que se callaron. ¿Dimite alguien?. No. El PSOE, el de ahora, tampoco la apoyara. Bastante tienen con intentar que nadie recuerde que este PP gobierna por su abstención. Vamos, que rezan para que este trago pase, y rápido. Ciudadanos (es por decir algo de ellos) está a partir un piñón con el PP. Venden que gracias a ellos esto se soluciona (no sé el qué, porque leyendo la prensa este País parece una pocilga desde hace años). En fin, que la Moción o la dimisión de Rajoy no tienen recorrido político pero si centra el debate y da la sensación de que, ahí fuera, hay gente que quiere cambiar esto. Hasta hoy el cabreo ciudadanos contra un gobierno y un partido tan corrupto estaba cayendo en saco roco. El gobierno del PP lo tiene asimilado a su ADN y, no pasa nada (no hay más que oir a Rajoy). La oposición, ni está ni se la espera. Los socialista ensimismados en su ‘quítate tú que pongo yo’, y enfrentados a la otra izquierda, que tiene casi tantos votos como ellos, y con la que están condenados a entenderse, … si quieren gobernar. 

Estas propuestas son salvas ruidosas porque no podemos acostumbrarnos a que los dirigentes políticos roben y, no pase nada; que ingresen en prisión y, no pase nada; que se demuestre que mienten y, no pase nada; que medren en la justicia y, no pase nada. Alguien tenía, tiene, que mover ficha, abrir un debate y que este altere la sangr, remueve conciencias y canalice el cabreo que tenemos. Bienvenido sea ese debate aunque termine en una salva al aire. Pero ojalá sea una salva ruidosa, muy ruidosa.

La Corrupción es una pandemia

La corrupción política se extiende. Es corrosiva y va de abajo a arriba, y no solo porque afecte a muchos estamentos de la administración, sino porque, como vemos cada día, toca a todo los nivel de la administración: local, provincial, regional y nacional.

Hace tiempo, alguien, que ya ha muerto, me contó está historia.: “Un empresario/a (local) entrega un sobre con dinero al candidato en unas elecciones: ‘para ayudar en la campaña electoral’. Para que el sobre no pase inadvertido se lo comunica al jefe/a del partido: ‘oye, le di a fulanito/a un sobre con 200.000 pts (entonces había pesetas)”. Tras los agradecimientos de rigor y preocupado/a porque las 200.000 pesetas no habían llegado a su destino (si, si, una caja B, la del dinero negro) le preguntó al candidato/a que había cogido el sobre. ‘¡Oye fulanito/a, me ha dicho menganito/a que te dio un sobre con 200.000 pts. Debes entregar el sobre al partido’. La respuesta dejó ojiplático/a (y muy cabreado/a) al jefe/a del partido: ‘Me lo he quedado, que tengo muchos gastos en la campaña’. No es ficción. ¿Alguien duda de que se esté repitiendo la historia? ¿En cuántos pueblos de este País? ¿Cuántos empresarios pagan? ¿En cuántos partidos se repite la historia? ¿Cuántos funcionarios miran para otro lado?

Porque me pregunto si un político puede corromperse sin un empresario (o persona) que pague o un funcionario (alto, medio o bajo) dispuesto a mirar para otro lado?

En este País la corrupción es una pandemia. La justicia funciona, pero tarde. Cuando se conocen los hechos ha pasado tiempo, cuando se investiga, tardan años y cuando se juzga, ha pasado una década. Hoy nos hemos despachado con la noticia de la detención de Ignacio González y su hermano (son familias que curiosamente no conocen las oficinas del INEM ni el paro) y,  mañana será otro. La trama es larga. Nos gobierna un presidente que lleva, no sé cuántas, campañas electorales a sus espaldas (que según los jueces se han pagado irregularmente)  y que no sabe cómo se pagaban, de dónde salía el dinero. ¡Qué tio!. Y eso que hasta dirigió campañas electorales para su otrara jefe, José Mº Aznar. Sus tesoreros dicen que le dieron sobresueldos y no se acuerda. Es alucinante!. Pasa por unas obras que se pagan en B, en la sede donde tiene su despacho y no lo ve. Rajoy es la monda. Resulta que saben cómo se pagan las campañas de Podemos, el PSOE y Ciudadanos. Sabe las deudas de cada partido, la afiliación y pensamiento de los jueces pero él no se entera de que  cobraba en B, pagaban en B y se financiaban ilegalmente las campañas… (PRESUNTAMENTE, no la vayamos a liar).

Decimos, basta ya o esta pandemia no se podrá exterminar. El dinero es goloso, pero algunos están empachados. Hay que investigarlos, deben ir a la cárcel, devolver lo robado pero, sobre todo y primero, deben dimitir no solo cuando están imputados o están siendo investigados, que por supuesto, también deben dimitir los que invigilando han llenado la cueva pública de ladrones.

Ya se va conociendo la trama que demostraría que es imposible robar sin que alguien se entere, calle o te proteja. En la trama aparece el periodismo. Sobre eso analiza PedroJ. Interesante el papelón de la prensa y la complicidad política.

 

PSOE en la encrucijada

El PSOE está en una encrucijada. El 1 de octubre no debió existir nunca, y las justificaciones que dan los barones son rocambolescas. Podían haber exigido, y convocado, un congreso extraordinario si la idea era quitar a Pedro para poner a Susana. Pero, cargarse a un secretario general con contubernio, montar una gestora que lleva tantos meses mandando, y lanzar una candidata al estilo hollywoodense, solo ha provocado ruido, división y malestar entre sus bases, primero, y entre los votantes después. Hay heridas que no se curan con betadine, costuras que no se pueden remendar, y guerras políticas que dejan muchas bajas.

Odón Elorza hace un análisis frío, basado en datos sobre porqué el PSOE ha perdido más de 6 millones de votos. Da datos de hemeroteca pero, le falta un punto crítico. Una autocrítica que deben hacer, todos y cada uno de los dirigentes que han llevado a esta situación. Porque ninguno de ellos (ni Rubalcaba, ni Bono, ni ZP, ni los barones, ni Elorza, Ni Patxi, ni Susana, ni Valenciano, Blanco, ni …)  puso pie en pared contra Zapatero -cuando estaba en Moncloa- y no supo gestionar la crisis. NIngún barón chistó cuando se negó a reconocer la que se venía encima o para decirle como enfrentar la crisis, o protestar por los recortes que impuso, o protestar cuando, con nocturnidad y alevosía, firmó modificar la Constitución con el PP. Los silencios de entonces son los barros de ahora. Todo lo que ha venido después está en la hemeroteca.

En esta encrucijada en la que anda metido el PSOE debe imperar la cordura y el sentido común que no han tenido hasta ahora. Lo primero es que la gestora sea como la mujer del César. Además de ser honesta, parecerlo. Segundo, los barones no pueden ir a los Medios atacando a otros candidatos, amenazando con los fuegos del infierno si gana o, insinuando sobre su futuro (el de los barones), si lo hace.Y no pueden hacerlo porque no es verdad. El PSOE no puede bajar más de lo que bajó con Rubalcaba, o sí puede, pero con todos los candidatos. Porque la fuerza del PSOE no está en sus líderes, la prueba es que todos fueron perdiendo fuelle. Desde González a ZP pasando por Rubalcaba o Sánchez. La fuerza del PSOE es lo que representa, o puede representar para los trabajadores y las clases medias. Es la defensa de lo público como hecho diferencial y garantía de la igualdad de oportunidades. Cuando el PSOE pierde esa perspectiva y juega a parecerse al PP, entonces pierde, y mucho. Cuando el PSOE se sale del guión de lo que representa, a quién representa y quién le vota, entonces el PSOE pierde.

Los barones, tampoco pueden seguir presionando a quiénes, en su legítimo derecho, no piensan que su candidata es la solución. El PSOE solo resurgirá fuerte si el voto en la primarias no es contaminado con presiones o jugarretas de última hora. Personalmente creo que unas primarias al estilo francés, abriendo a militantes y simpatizantes, hubieran sido mejor para restañar las heridas pero, oyendo y viendo a algunos dirigentes tan enfadados porque hsu candidata no gane a la búlgara, el modelo francés es una entelequia. De momento deben sosegarse, todos (susanistas o pedristas). Debatir sobre ‘el tú has perdido más elecciones’ cuando en el mesa no hay ningún ganador (gobernar no es ganar) no lleva a ningún lado ni atrae votos a su causa.

A todo esto, ¿cuál es la causa? El poder o cambiar las políticas?. Faltan propuestas y sobra soberbia

Socialdemocracia,  tocada y hundida?

La socialdemocracia cambio Europa. Una idea: garantizar la igualdad se impuso tras la II Guerra Mundial. Se trataba de que el Estado fuera ese garante. No la cuna. No la familia. El Estado. Con mayúsculas. Se pasaba de una sociedad de clases o una sociedad de derechos. De una sociedad de caridad a una sociedad con derechos. Para conseguirlo el Estado debía invertir en Educación, en Sanidad, en Servicios Sociales, en Vivienda. Cambiar la vida de las personas cambiaba la sociedad. A estos objetivos de conseguir una sociedad más igualitaria se sumó la democracia cristiano tras la gran guerra. Había puntos de interés general que no se tocaban. El estado era garante de esos derecho y debía protegerlos. ¿En qué punto cambio esto? ¿Cuándo los partidos socialdemócratas se desviaron de sus principios? ¿Cuándo la línea de la socialdemocracia se confundió con la democracia cristiana o el liberalismo salvaje?.

En algún punto los dirigentes se olvidaron de sus objetivos. Quizá fruto de la endogamia interna, una ausencia total de renovación de personas, ideas y principios para adaptarse a los tiempos que cambiaban más deprisa que ellos, a veces atropellándolos, y un alejamiento de los políticos de la sociedad a la que representaban y los votaba. La socialdemocracia, como ideología, no está muerta. Sus ideas, en un mundo tan desigual, son cada vez más necesaria pero, en Europa donde llegó a cuotas de igualdad importantes, ha perdido fuelle. No las ideas, insisto,  pero sí sus dirigentes y los partidos que representan.

Miras, con la perspectiva del tiempo a González y alucinas. ¿Qué lo diferencia de Aznar ahora sino su pasado, lo que representó, lo que ayudó a crear? Lo que dice hoy, y lo que hizo cuando gobernó, hace pensar en dos personas distintas. La Educación y Sanidad Universal, los servicios sociales, las generalización de las pensiones, las ayudas sociales, jubilación a los 65, institutos en casi todos los pueblos con más de 10.000 habitantes,  centros de salud, vivienda pública, …. Derechos que cambiaron este país y esta sociedad y, 20 años después, nos dicen que hay que renunciar? Otro socialista, José Luis Rodríguez Zapatero añadió nuevos derechos: Ley de dependencia, matrimonio Gay, subida de pensiones, … y de repente, como si despertáramos del sueño, una crisis que los ciudadanos no hemos creado, nos arrasa. Desaparecen derechos históricos, lo público se privatiza, la jubilación ya no es una conquista si no un lujo y, los trabajadores somos mercancía que se puede usar casi gratis. ¿En qué punto se perdió la socialdemocracia en esta vorágine liberal y liberticida que nos robaba las conquistas? ¿Dónde estaban, dónde están?

Las elecciones holandesas han certificado lo que en España (con Rubalcaba, con Pedro Sánchez) se sabía: el electorado está cabreado con los dirigentes. De esto no se ha librado nadie. Ni Susana Díaz, que va de salvadora y ha tenido en Andalucía un resultado de pena comparado con sus predecesores. Lo mismo vale para los Barones. Gobiernan pero ninguno con mayoría absoluta. Todos tienen que pactar. Las raíces del descontento son profundas. Holanda, España, Francia, Italia, … la socialdemocracia está hundida, ¿Cómo piensan resucitarla? Dicen que el mirlo blanco es Martin Schulz en Alemania. Para conseguirlo cuentan los periódicos que ha tenido que girar a la izquierda y deshacerse de las caras que han gobernado alemania con Merkel durante años.  Esa es una de las raíces del descontento, del cabreo, y nadie quiere mirar, analizar, criticar, cuestionar. ¿Pero cómo puedes gobernar con la derecha? Es que no tiene respuesta. Puedes pactar asuntos de estado con cesiones de ambas partes, pero ¿Gobernar juntos?. Eso solo beneficia a la derecha. Los socialistas españoles cuando se apoyaron en el PP para gobiernar, perdieron. Ahí está Patxi López como ejemplo y los socialistas vascos como prueba. Son residuales tras pasar por la Lehendakaritza.  Los socialistas españoles y europeos deben analizar en serio qué pasa, porqué están siendo rechazados y cómo enderezan esto. Si es que se puede enderezar o se debe reconvertir.

Pero que la socialdemocracia está de capa caída no lo discute nadie. Que los que la han llevado hasta aquí deben asumir su responsabilidad, también. Nació para acabar con las desigualdades y garantizar que todos los ciudadanos, independientemente del hogar en el que nacieran, accedieran -en condiciones de igualdad y calidad- a la educación, sanidad, servicios sociales, acceso a vivienda, garantizar pensiones públicas, apostar por políticas de discapacidad e integración…  Y, los que están se han olvidado de estas prioridades, de estos principios irrenunciables y, los beneficiarios de ellos, los ciudadanos de a pie se han olvidado de ellos. ¿Qué van hacer para recuperarlos?

Las palabras ya no surten efecto. Y no es tan simple y sencillo arreglar lo descosido. Pero ahí están las goteras. Los políticos de izquierdas se alejaron de sus votantes y ellos ahora se han olvidado de ellos

 

Timothy Snyder: ” Ahora que la libertad está amenazada, ¿vamos a hacer algo?

http://cultura.elpais.com/cultura/2017/03/14/actualidad/1489510886_247689.html

Hoy os recomiendo una lectura. Es la entrevista que publica El País a Timothy Snyder, historiador estadounidense, catedrático en Yale. Os dejo alguna de sus reflexiones. Yo por si acaso me quedo con la primera: “No obedezcas por anticipado, ni preventivamente. Tómate un momento y decide lo que para tí es normal. No te adaptes porqué sí a la situación, a las nuevas normas; no permita que lo excepcional se vuelva normal’.

Conoce el pasado y analiza el presente y lo que este nos puede deparar para el futuro. A veces hay tantos paralelismos con lo peor del s.XX que debemos protegernos. En su libro no da nada por sentado. Ni la democracia, ni la capacidad de los líderes políticos para protegerla, ni la fuerza ciudadana para garantizarla. En esa tesitura estamos. Creemos que la democracia de las ideas disparatadas, los tiranos y el terror, pero no es así.  Trump gobierna, y hoy Holanda vota y puede darnos un susto mortal si gana el fascista, xenófobo  y antieuropéista, Geer Wilders. Y todo es posible. Luego viene Francia y Marine Le Pen, y luego, Alemania.